El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, calificó de "desesperación brutal" el intento de Evo Morales por retornar al poder, incluso si implica muertes.
En La Paz, la policía dispersó una manifestación masiva que intentaba llegar a la Plaza Murillo, evitando que prendieran fuego una estación del teleférico.
La Asamblea Plurinacional debate una reforma a la ley del estado de excepción, que mañana será tratada en Diputados. Las fuerzas armadas con munición real custodian el perímetro de la Plaza Murillo.
El despliegue policial fue rápido y la dispersión también, logrando una normalidad aparente en las calles, aunque se mantiene el perímetro de seguridad.