En la Feria de Mataderos, los pastelitos son el centro de atención. Los visitantes debaten sobre sus gustos preferidos: membrillo o batata. También se destaca el strudel, que se agota rápidamente.
El secreto de los pastelitos, según los reposteros, reside en la correcta fritura de la grasa a una temperatura precisa (200-220 grados) y el uso de aceite limpio. La gente se lleva bolsas llenas para compartir en familia, acompañados de mate o café.