Fernando "Dani" Chaparro, padre de una víctima de femicidio, comparte su dolor y su lucha por justicia. A pesar del impulso de la venganza, se aferra a la vida por su nieto, un niño de 5 años. Criticó la lentitud y posible corrupción del sistema judicial, temiendo penas menores a la perpetua.
Señaló la problemática de las adicciones y la violencia en los barrios, así como la falta de contención estatal para las familias afectadas. El caso evidencia la inoperancia y la posibilidad de arreglos, generando desconfianza en la justicia.