Se analizó la debilidad de la oposición en Argentina, destacando la ausencia de figuras relevantes en el Día de la Patria y la falta de generación de agenda política.
Se mencionó la figura de Cristina Kirchner y su aparente silencio, así como la de Máximo Kirchner y Martina. Se señaló a La Cámpora como un factor de división dentro del espacio kirchnerista, incapaz de generar noticias o política relevante.
Se consideró que la oposición se encuentra en una minoría muy notoria y residual, sin una figura clara que capitalice el antimileísmo, lo que beneficia al gobierno actual.