En medio de la tensa situación en La Paz, se capta la imagen de un niño pequeño junto a su padre, visiblemente asustado, en plena zona de enfrentamientos. La presencia del menor en un escenario de "batalla campal" genera gran preocupación.
Los reporteros se acercan para verificar el estado de ambos, transmitiendo la angustia reflejada en sus rostros. La imagen del niño se convierte en un símbolo del impacto de la violencia en los civiles inocentes durante los disturbios.