Se reitera que Zulma y su familia no son los únicos casos de personas sin techo en Argentina. Se menciona que muchas familias, con o sin recursos, no pueden afrontar el alquiler y terminan en la calle.
Se destaca la labor de la familia de Mayra, quienes venden comida preparada para subsistir, y la de Zulma, quien trabaja en un matadero.
Se hace un llamado a la solidaridad para ayudar a estas familias, enfatizando la necesidad de encontrar soluciones habitacionales y laborales que les permitan salir adelante.