En medio de tensiones internas, el presidente Javier Milei buscó proyectar una imagen de unidad, estrechando lazos con figuras clave de su gobierno y partido, incluyendo a Martín Menem, Santiago Caputo, Jorge Macri y Patricia Bullrich. Las imágenes de "abrazos para todos" intentan mostrar un frente cohesionado.
Sin embargo, la hermana del presidente, Karina Milei, marcó distancia al afirmar que "nadie es descartable" y que todos son importantes, incluyendo a los sectores más vulnerables. Sus declaraciones reavivaron el debate sobre la inclusión y la dignidad de las personas, poniendo en cuestión la posible exclusión de ciertos grupos.