Se analiza la reacción del presidente Javier Milei ante las internas del gobierno, particularmente el caso de Martín Menem y su cuenta fake.
Milei recurre a la teoría de la conspiración y la fabricación de pruebas para defender a sus allegados, como Menem y Santiago Caputo, desautorizándose a sí mismo.
Se cuestiona por qué Martín Menem no denunció la supuesta cuenta falsa si fue víctima de una interna, evidenciando la falta de coherencia en las explicaciones presidenciales.