Se narra la grabación del segundo disco de Los Pericos, "King Kong", producido por Herbert Viana, destacando el aprendizaje obtenido durante el proceso.
Se describe cómo la banda consolidó su estilo de reggae argentino, diferenciándose de otras propuestas como la de Cairas.
Se menciona la importancia de la producción de Viana como una "masterclass" en grabación y ejecución musical.
Se enfatiza el crecimiento en la interpretación y la afinación de los músicos gracias a la guía de Viana.