Muché, con años de experiencia en la Feria de Mataderos, prepara un locro especial para el 25 de Mayo. Explica que, para mantener la calidad y evitar que los ingredientes se deshagan durante la cocción prolongada, cocina por separado la carne y el poroto, y el maíz, unificándolos al momento de servir.
Este método permite que el locro mantenga su textura y sabor, incluso al ser servido a lo largo de varias horas, de 12 a 5 de la tarde. Se estima la preparación de unas 200 porciones diarias, adaptándose a la demanda en una cocina móvil instalada en la vía pública.