La llegada del locro a la escuela en Las Toscas se produce en medio de un momento tenso y emocionante. El carro que transporta las ollas debe sortear obstáculos y subir una pendiente para llegar al lugar de la celebración.
Un joven egresado de la escuela, estudiante de Veterinaria en La Pampa, se une a la ayuda para transportar el locro. Regresó al pueblo para el fin de semana largo, reencontrarse con familia y amigos, y colaborar en la fiesta.
Se destaca el peso de las ollas (más de 100 kilos cada una) y el esfuerzo de quienes las transportan. La logística es compleja, y la organización pide precaución para evitar accidentes. La expectación por probar el locro es máxima.