El llamado evangélico del día hizo un llamado a refundar el vínculo social y político entre los argentinos, advirtiendo sobre el riesgo de una sociedad fragmentada si solo unos pocos se benefician.
Se criticó a aquellos que viven de privilegios, alejados de la gente común y que fomentan el odio a través de las redes sociales. Se enfatizó la importancia de la inclusión de todos los sectores de la sociedad, desde abuelos hasta trabajadores precarizados.
Se hizo un llamado a una clase dirigente que promueva el diálogo, el encuentro y la reconciliación para ayudar a quienes más sufren las consecuencias de la crisis económica y la falta de trabajo.