El primer ministro israelí, Netanyahu, ordenó incrementar la presión militar sobre Líbano y declaró guerra abierta contra Hezbollah, grupo patrocinado por Irán.
Las fuerzas armadas israelíes han abatido a unos 600 miembros de Hezbollah en las últimas semanas, en operaciones de inteligencia y ofensivas aéreas en la zona fronteriza.
Israel busca destruir la logística y estructuras del grupo terrorista Hezbollah, mientras que Irán busca incluir al movimiento chiita en un posible acuerdo de paz.