El Arzobispo Jorge García Cuerva pidió atender al diálogo y al consenso, evitar palabras que lastimen, calumnias y cultivar la amabilidad.
Se espera la reacción de algún miembro del gobierno ante estas declaraciones, aunque se sugiere que podrían ser palabras de circunstancia y que no se debe escalar la confrontación.
Se considera que el mensaje de la Iglesia es valioso y debe ser puesto en valor, sin necesidad de que el gobierno le "conteste" directamente.