Un informe sobre el consumo diario en los hogares indica que la primera capa de resignación de gastos incluye gustos, salidas y vacaciones. Si bien no es grave, representa un ajuste en el estilo de vida.
Un tercio de las personas encuestadas afirma no haber resignado nada, mientras que un 9% ha reducido gastos en ropa, electrodomésticos o arreglos del hogar. Un 14% ha recortado incluso en comida.