Cientos de simpatizantes de Hezbollah se concentraron en Beirut para conmemorar el fin de la ocupación israelí en el año 2000, en un acto marcado por la tensión ante la actual ofensiva israelí en el sur de Líbano.
La manifestación coincidió con la orden del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu de intensificar la presión militar, asegurando que sus fuerzas han abatido a unos 600 miembros de la milicia chií. Esto agrava el desplazamiento civil en la región.