La Hacienda Nápoles, antiguo refugio de Pablo Escobar, se ha convertido en un parque temático y reserva de animales exóticos, atrayendo a un millón de turistas al año y siendo uno de los parques de diversiones más visitados de Latinoamérica.
El predio de 3.000 hectáreas alberga animales exóticos traídos por Escobar, incluyendo una población descontrolada de más de 220 hipopótamos, además de cebras, jirafas y leones. La empresa privada que explota el parque se encarga de su mantenimiento, mientras que la dependencia de fauna nacional supervisa a los hipopótamos.
Existe un debate sobre el bienestar de los animales y el impacto ecológico. Se ha intentado la esterilización de los hipopótamos sin éxito, y se plantea la posibilidad de sacrificarlos ante la dificultad de reubicación y su proliferación. La zona se ha convertido en una atracción turística, con venta de merchandising y tours que recorren lugares relacionados con Escobar.
El lugar también cuenta con un museo que exhibe elementos del "horror" generado por Escobar, incluyendo autos usados en atentados y material sobre su vida, incluso su etapa como diputado. La figura de Pablo Escobar, fallecido en 1993, sigue generando fascinación y controversia, con "narco tours" que visitan barrios creados por él.