Gran Hermano sanciona a Lola por brindar información del exterior a los participantes, violando las reglas del juego. Se le considera una intromisión ilícita en la competencia.
Manuel también es sancionado por permitir y fomentar la ayuda de Lola. Ambos quedan nominados para la próxima placa de eliminados.
Sin embargo, Lola es expulsada directamente de la casa y debe abandonar el programa de inmediato, sin poder llevarse sus pertenencias.