La participante Lola fue expulsada del reality Gran Hermano por decisión del programa. La concursante había reingresado a la casa semanas atrás, tras ganar un "golden ticket" en una instancia de repechaje. A pesar de haber sido elegida por el público y de haber formado un vínculo con Manu, la producción del programa tomó la determinación de eliminarla sin su equipaje.
La justificación de la expulsión se basó en que Lola habría revelado información del exterior que podría haber afectado la estrategia de otros competidores, especialmente la de Manu. El Gran Hermano le había advertido previamente sobre su conducta en el confesionario, y su expulsión se suma a que ya estaba en placa para la siguiente eliminación.