Se anuncia una gala de eliminación en Gran Hermano, con una placa conformada por Brian, Andrea Shipio y Lola. La casa se prepara para la expulsión de uno de los participantes.
Se menciona que Lola ha sido una fuente de "información" y se debate si debe ser expulsada directamente o si la placa definirá su salida.
La tensión aumenta con la posibilidad de una "explosión" en la casa y la expectativa sobre quién será eliminado.