Se analizaron las repercusiones del discurso del arzobispo García Cuerva y la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel en el acto oficial del 25 de mayo. Villarruel, a través de un posteo, marcó su no invitación formal y la conectó con la tradición revolucionaria y el humanismo católico.
Se abordó la posible visita del Papa Francisco a Argentina y la producción intelectual sobre inteligencia artificial, destacando la preocupación por la dignidad humana en la doctrina social de la Iglesia, un tema presente en el mensaje de García Cuerva.
El análisis de las imágenes del acto oficial se centró en los gestos y las interacciones entre funcionarios, como la conversación entre Karina Milei y Martín Menem, y el abrazo entre el presidente y Patricia Bullrich. Se interpretaron estas imágenes como mensajes políticos, señalando la importancia de los detalles en la comunicación no verbal.
Se hizo hincapié en la figura de Santiago Caputo, apodado el "mago del Kremlin", y su vestimenta, así como en la complicidad comunicacional entre Karina Milei y Martín Menem. La fotografía elegida por Presidencia, con Adorni y Menem, también fue objeto de análisis por su significado político.