La estrategia del gobierno de Javier Milei para aislar a la vicepresidenta Victoria Villarruel ha tenido éxito, provocando una caída en su imagen pública y en las encuestas. Se la considera un "lastre" y un "inconveniente" para la gestión actual.
Una entrevista de 2024 donde Villarruel se comparaba con Karina Milei, destacando su "personalidad fuerte", habría sido "letal" para su figura política. En ese momento, Villarruel se posicionaba como una figura de poder, pero la evolución de los acontecimientos ha favorecido a Karina Milei.
El gobierno interpreta la exclusión de Villarruel como una oportunidad para "sacudírsela" de encima, considerándola un adversario a combatir. A pesar de su aislamiento, Villarruel podría intentar armar alianzas con actores provinciales y sectores del peronismo no kirchnerista para el 2027, aunque las chances de éxito son bajas.