Monseñor García Cuerva, en su mensaje durante el Tedeum, hizo un llamado a superar la polarización y la división, instando a los argentinos a actuar como "actores del bien común" y del "diálogo". Citando al Papa Francisco, enfatizó que "nadie se salva solo" y criticó a los "haters" y al "terrorismo en las redes sociales".
El arzobispo de Buenos Aires advirtió sobre la normalización del grito, el insulto y el maltrato en el debate público, instando a buscar un clima de mayor racionalidad y escucha. Se destacó la buena recepción del mensaje por parte del presidente Javier Milei, quien mantuvo un diálogo cordial con García Cuerva.
La homilía, centrada en el diálogo y la pacificación, resonó en un contexto de alta tensión política. La presencia de figuras como Santiago Caputo y Martín Menem en el Tedeum también fue notada.