El segmento analiza cómo la discrecionalidad de los funcionarios para autorizar importaciones y la brecha cambiaria crearon un esquema de corrupción. Se sostiene que la "lapicera" de los funcionarios, al decidir quién importa y quién no, generaba oportunidades para la corrupción y negocios ilícitos.
Se explica que la diferencia entre el dólar oficial y el dólar blue permitía a los involucrados obtener ganancias del 200% en un solo día. La narrativa oficial, que justificaba el cuidado de las reservas, sirvió como fachada para este sistema.
Se menciona que este tipo de negocios, especialmente bajo gobiernos peronistas, se aprovechan de las restricciones externas y la necesidad de "cuidar los dólares", aunque el Banco Central no tuviera reservas suficientes e incluso estas fueran negativas.
"La mayor discrecionalidad, mayor corrupción", se afirma, y se compara el robo con el descubierto del Banco Central cuando las reservas llegaron a ser negativas en 11 mil millones de dólares, calificando las acciones del último gobierno como un "robo con el descubierto".