El narcotráfico ha encontrado en los puertos del norte de Europa un nuevo epicentro para la distribución de cocaína. Autoridades europeas investigan cómo los puertos de Rotterdam y Amberes se han convertido en puntos clave para el ingreso de grandes cantidades de droga al continente.
Se estima que casi 14 millones de contenedores llegan anualmente a Rotterdam, con uno arribando cada dos segundos. La policía ha identificado que el 98% de las drogas incautadas provienen de una misma terminal. La facilidad para obtener credenciales de acceso a los contenedores y las brechas de seguridad en estos puertos son factores determinantes en esta problemática.
En Amberes, el segundo puerto de contenedores más grande de Europa, la situación es aún más crítica, siendo el principal punto de transbordo para mercancías provenientes de Latinoamérica. Desde 2016, se ha constatado un aumento sostenido en las cantidades de cocaína incautadas.