El espíritu del Día de la Patria se vive con fervor y tradiciones. El locro, las empanadas y los pastelitos son protagonistas de los festejos familiares.
Un gesto conmovedor ocurrió cuando granaderos regalaron escarapelas en una estación, generando emoción en los presentes y reflejando un sentimiento patrio renovado.
A pesar de la realidad económica y social, se percibe un aire de unidad y ganas de celebrar la identidad nacional, conectando con el pasado y fortaleciendo el presente.