El gobierno de Estados Unidos, a través de declaraciones de Donald Trump, insta a sus aliados del Golfo Pérsico, especialmente Arabia Saudita y Qatar, a adherirse a los acuerdos de Abraham y normalizar sus relaciones con Israel una vez que se alcance un acuerdo para poner fin a la guerra con Irán.
Trump considera que la adhesión a estos acuerdos, que incluyen a Marruecos, debería ser obligatoria para estos países, sugiriendo que Arabia Saudita y Qatar lideren el proceso. La normalización de relaciones entre estas potencias, aliadas de Washington pero históricamente enfrentadas, supondría un cambio geopolítico significativo en Oriente Medio.
Estas negociaciones se dan en un contexto delicado, recordando que las conversaciones previas entre la administración Biden y los saudíes se rompieron tras los atentados de Hamas contra Israel y la ofensiva israelí en Gaza.