El pastor Cinalli anima a la congregación a creer que Dios puede abrir manantiales de consuelo y provisión, así como lo hizo con Sansón. Señala que el lugar donde Sansón clamó y Dios proveyó podría llamarse "Enacore", un lugar para honrar a Dios.
Se inspira en el ejemplo de Sansón para animar a la fe, ya que Dios tiene el poder de abrir caminos en medio de la sequedad y traer refrigerio espiritual. Se enfatiza que honrar a este Dios que provee para todas nuestras necesidades es fundamental.