En el barrio Santa Rosa, se descubrieron extrañas ofrendas que sugieren un trabajo de brujería destinado a afectar la vida sentimental de alguien, específicamente para "robar el marido". Se encontraron manzanas con canela y nombres, flores con polenta, y otros elementos esotéricos.
El presentador explica que estos rituales buscan destruir o alterar la vida sentimental de una persona, y aunque es difícil identificar con certeza quién es víctima de un "mal", los síntomas pueden revelar la presencia de estas prácticas. Se advierte que estos males pueden ser cortados con la ayuda adecuada.