Marta, comerciante, reitera que la venta de productos vencidos es ilegal y que la responsabilidad recae en cada comerciante. Explica que los controles municipales y de bromatología existen, y ante la detección de productos vencidos, se clausura el comercio o se aplican multas.
Señala que los clientes que detectan productos vencidos deberían realizar la denuncia, pero reconoce que la necesidad económica puede llevarlos a comprar igual. La situación es compleja y refleja la dura realidad social y económica.