Se analiza la gestión del "capital político" por parte del gobierno, comparando la situación de Victoria Villarruel con la de Patricia Bullrich. Se señala que la imagen de la vicepresidenta era positiva y que la ruptura del gobierno no era evidente, respetando su capital político.
Sin embargo, tras el incidente del Pacto de Mayo, donde no fue invitada formalmente, la ruptura se hizo evidente. Se sugiere que se empezó a evaluar qué sucedería si el presidente Milei dejara de transferir su imagen a la vicepresidenta.
La cumbre entre Victoria Villarruel e Isabel Perón es vista como un punto de inflexión que afectó negativamente la imagen de la vicepresidenta, al ser percibida como una opción "piantabotos" para el electorado de Milei.