Durante la transmisión del Tedeum, la cámara oficial enfocó a Santiago Caputo en el momento en que el arzobispo García Cuerva hablaba sobre los "haters" y el "terrorismo de las redes". Este enfoque selectivo, que no se repitió durante el resto de la ceremonia, ha generado especulaciones sobre una posible decisión política de la dirección de cámaras.
Caputo, visiblemente sorprendido, se tapó la cara ante el foco de la cámara. La ausencia de su figura en las fotos oficiales previas y este enfoque particular durante el discurso del arzobispo sugieren una posible conexión con la interna de poder dentro del gobierno.
La decisión de enfocar a Caputo en ese preciso instante podría interpretarse como una señal política, especialmente en el contexto de las tensiones entre facciones dentro del oficialismo y la importancia de la comunicación en redes sociales.