Un superpetrolero cargado con crudo iraní, que estuvo varado durante tres meses, finalmente pudo salir y atravesar el Estrecho de Ormuz con destino a China.
Este evento marca una reactivación del tráfico marítimo en la estratégica vía, que había sido restringida gravemente tras el inicio del conflicto militar entre Irán, Estados Unidos e Israel el 28 de febrero.
Otros buques, como el GNL Fuwairit y el Al Rayan, también han cruzado el estrecho, con cargas destinadas a Pakistán y China respectivamente, evidenciando una normalización gradual del tránsito en la zona.