La situación en La Paz y El Alto, Bolivia, se agrava debido a protestas y bloqueos que iniciaron el fin de semana. Mario Argollo tiene un pedido de captura y se encuentra prófugo, mientras el abastecimiento de productos básicos como pollo y carne vacuna se ve seriamente afectado. Los ciudadanos enfrentan largas colas de hasta 12 horas para conseguir combustible, lo que dificulta la vida cotidiana y el transporte.
Los intentos de establecer corredores humanitarios fracasaron, ya que manifestantes arrojaron explosivos y piedras a los convoyes. La crisis se agudiza con la escasez de alimentos que suplen al pollo, generando una cadena de desabastecimiento que, sumada a la falta de combustible, hace la situación insostenible en el mediano plazo.