El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, durante el Tedeum por el 25 de Mayo, hizo un llamado a la unidad y criticó la polarización social y política en el país.
En su homilía, hizo referencia a la necesidad de no descartar a ningún sector de la sociedad, mencionando explícitamente a abuelos, niños, personas con discapacidad, jóvenes afectados por las drogas y trabajadores informales, instando a no dejarse vencer por el desaliento y a trabajar juntos.
El prelado también se refirió a la "terrorismo de las redes" y la importancia de desandar el lenguaje negativo, comparando a quienes opinan sin actuar con los escribas de Cafarnaúen. Finalmente, enfatizó la necesidad de acuerdos fundamentales como el bien común, el diálogo, la amistad social y la esperanza.