Se analiza la creciente cantidad de datos que manejan las aplicaciones de transporte para mejorar la seguridad y la experiencia del usuario. Se menciona el contacto con viajes anteriores y la posibilidad de llamar al pasajero previo en caso de sospecha.
Sin embargo, se plantea la necesidad de control y regulación sobre estas aplicaciones, ya que la falta de supervisión puede derivar en situaciones de riesgo. La demanda de servicios más económicos que los taxis impulsa el uso de estas plataformas, pero también atrae a delincuentes que se aprovechan de la rapidez y el volumen de los viajes.