El tránsito en el Gran Buenos Aires se ha vuelto caótico, con demoras significativas en accesos clave como Panamericana y General Paz. La congestión se extiende durante gran parte del día, afectando la rutina de miles de personas que viajan diariamente en auto.
La falta de transporte público eficiente y el aumento de la cantidad de autos, a menudo con un solo ocupante, agravan el problema. Muchos optan por salir más temprano de sus hogares para evitar el caos, lo que implica levantarse mucho antes de lo necesario.
La expansión de parques industriales y empresas en el Gran Buenos Aires ha generado un flujo constante de vehículos hacia y desde la ciudad, extendiendo los horarios de congestión y haciendo que el tiempo en el auto sea considerable.