Lituania emitió una alerta de peligro aéreo y suspendió el tráfico en su capital, Vilna, debido a la violación de su espacio aéreo por un dron, presuntamente ucraniano, lo que generó preocupación en la región báltica.
El incidente, que duró casi una hora, activó protocolos de seguridad, incluyendo refugios en escuelas y guarderías. Un avión de combate de la OTAN derribó otro presunto dron ucraniano sobre Estonia.
Los países bálticos, firmes partidarios de Ucrania, culpan a Moscú de estos incidentes, mientras Kiev tiene el derecho a atacar objetivos en territorio ruso. Las autoridades europeas acusaron a Bielorrusia y Rusia del último hecho en Lituania.