El gobierno de Javier Milei enfrenta un delicado momento con un ajuste doloroso que afecta áreas sensibles como universidades, discapacidad y salud.
La falta de claridad sobre cuándo terminará la intervención quirúrgica económica genera incertidumbre en la población, que observa gastos elevados en tarjetas de funcionarios mientras se recortan fondos.
Las internas dentro del gobierno y la distracción del propio presidente ante estos conflictos generan inseguridad y dificultan la percepción de un equipo médico concentrado en la recuperación del "paciente" argentino.