Tras el fracaso del Plan Anán, Turquía y Erdogan intensificaron la apuesta por una "solución de dos estados", aumentando las inversiones en el norte de Chipre para consolidar su influencia.
En la última década, los avances han sido mínimos. Sin embargo, recientemente se ha observado un cambio con la elección de un presidente en el norte partidario de la reunificación. Los líderes de ambos lados de la isla se han reunido y la ONU está evaluando la posibilidad de reanudar las conversaciones, a pesar de los fracasos pasados.
Los sondeos sugieren que una mayoría en ambos lados podría tolerar la reunificación, pero las expectativas de un avance real a corto plazo son bajas.