Lorena y Horacio comentan la historia de Susana, destacando cómo su alma y su interior fueron transformados, algo que muchas personas buscan durante años en terapia sin éxito. Señalan que el problema principal y más grave suele ser el interior, y que todo lo que sucede alrededor es una consecuencia de ello.
Se enfatiza la importancia de mirar hacia adentro y buscar aquello que causa problemas. El programa destaca que Susana se considera una mujer feliz, próspera y realizada, no por casualidad o suerte, sino porque buscó ayuda y encontró una salida en Jesús, con el acompañamiento del Espíritu de Dios.
Se hace una invitación a quienes estén pasando por situaciones similares de vicios y vidas destruidas, asegurando que hay una salida en Jesús, tal como Susana la encontró. Se menciona el día de Pentecostés como una oportunidad para liberar el sufrimiento y permitir que el Espíritu Santo transforme las cosas.