El diseñador Laurencio Adot relató su dura experiencia tras sufrir un Accidente Cerebro Vascular (ACV) que lo dejó muy debilitado, al punto de no poder realizar tareas básicas como bañarse solo.
Adot describió la sensación de estar "cableado" y con una cámara en su habitación, lo que le generaba gran angustia. Relató cómo, de manera ingeniosa, descubrió que la cámara no llegaba hasta el baño, dándose cuenta de la vigilancia constante a la que estaba sometido.
Tras superar la crisis, Adot encontró un nuevo propósito en su vida y ahora dedica sus esfuerzos a una fundación que apoya a chicos que han sufrido abusos, buscando evitar que se suiciden. Se considera un hombre nuevo, más empático y agradecido por la oportunidad de seguir viviendo.