La soledad afecta desproporcionadamente a personas de mediana edad y jóvenes en Seúl, llevando al gobierno a considerarla un riesgo para la salud pública. Se ha anunciado una inversión de casi 280 millones de euros para combatir el aislamiento social.
Las medidas incluyen una línea de ayuda telefónica y consejeros capacitados para identificar y asistir a los casos más vulnerables. Lamentablemente, cada año se registran más de mil muertes en soledad en la ciudad, a menudo precedidas por un largo período de aislamiento.