Sergio comparte su impactante historia de superación, marcada por la violencia, la depresión, intentos de suicidio y la enfermedad de su esposa. Tras tocar fondo, encontró en la Iglesia Universal el camino hacia la transformación.
A través de la fe y la búsqueda del Espíritu Santo, Sergio experimentó un cambio profundo. Recuperó su matrimonio, su hijo salió de las adicciones y su familia reconstruyó su vida económica y personal.
Sergio destaca que la fuerza del Espíritu Santo obró en su interior, restaurando su mente, sus emociones y su vida en general. Hoy, a sus 40 años de casados, él y su esposa sirven a Dios y ayudan a otros a encontrar la misma esperanza y transformación.