El programa aborda la violencia y agresividad en los discursos de Javier Milei, señalando que su estilo ha escalado en el último año, pasando de insultos a un nivel preocupante.
Se cuestiona la normalización de este tipo de discurso y cómo se han corrido los límites éticos y la institucionalidad, especialmente en un contexto donde muchos argentinos enfrentan dificultades económicas.
La conductora expresa su preocupación por la forma de ser de Milei, calificándola de verborrágica y agresiva, y se pregunta si la sociedad ha permitido este tipo de comportamiento.