Se presenta el barrio de Santa Teresa en Brasil como un destino imperdible, destacando su arquitectura colonial, rejas y vistas panorámicas. La zona, que combina influencias portuguesas con un ambiente portuario y casas coloridas, se ha convertido en un polo turístico con buenas pizzerías, cafeterías y restaurantes.
La guía local Juli lleva a los visitantes por las pintorescas calles de Santa Teresa, un laberinto de subidas y bajadas lleno de ferias de artesanos, tiendas de diseño y vistas impresionantes. El tranvía que recorre el barrio añade un toque distintivo, evocando la atmósfera de Lisboa.