Se presenta el caso de Azul, una joven de 20 años que vive en Zabaleta, un barrio popular sin servicios básicos a pesar de su cercanía al Obelisco.
Azul trabaja en un lavadero para poder costear sus estudios de arquitectura y los gastos de materiales y transporte, enfrentando la dificultad de subsistir con un salario de $584.000 en un contexto de alta inflación.
Su aspiración es ser la primera arquitecta del barrio, un ejemplo de superación en un contexto de precariedad, mientras se lucha por leyes que aborden el desendeudamiento y la mejora de los barrios populares.