El gobierno nacional desplazó a Federico Angelini, funcionario clave del plan de seguridad en Rosario, generando dudas sobre el futuro de las políticas de mano dura.
La decisión se da en un contexto de tensiones entre el gobierno de Milei y el gobernador de Santa Fe, Pujaro, y en medio de la pelea política de cara a las elecciones de 2027.
Se cuestiona si la política volverá a obstaculizar los esfuerzos de seguridad y si los vecinos seguirán siendo rehenes de la situación, a pesar de los desafíos compartidos por los gobiernos nacional y provincial.