Se reportaron disparos cerca de la Casa Blanca mientras periodistas transmitían en vivo. El incidente ocurrió un mes después de un intento de ataque a Donald Trump.
El presunto atacante, Nazaire Best, de 21 años, tiene antecedentes de intentos de ingreso a la Casa Blanca y problemas de salud mental, creyéndose Osama Bin Laden o Dios.
El suceso generó preocupación por la seguridad en la Casa Blanca, a pesar de que no se considera un ataque organizado, sino una amenaza individual.
Se destaca la vulnerabilidad del lugar más custodiado del mundo y la recurrencia de este tipo de incidentes, sumado a la creciente violencia política en Estados Unidos.
Un transeúnte resultó herido por los disparos. La Casa Blanca activó un protocolo de cierre inmediato tras el incidente.