Se expresa frustración por la falta de actitud y entrega de los jugadores de River Plate en la final, comparando la situación actual con la de épocas pasadas.
Se mencionan jugadores como Salas y Kevin Castaño como posibles variantes, aunque se admite que pedir su ingreso es un último recurso. Se añora la presencia de figuras como el Burrito Ortega y Francesco Totti, que representaban una mentalidad diferente.
Se critica la pasividad de los jugadores en momentos clave, tildando su accionar de "no hacer nada" en una final, y se enfatiza la necesidad de mostrar más determinación y "uso de todo" en partidos de esta magnitud.